Iba caminando por una calle peatonal bastante transitada en hora punta. Pero no era hora punta. Serían las siete de la tarde. No lo sabía. Hacía tiempo que no sabía la hora más que por las campanas de una iglesia cercana de donde solía dormir y por algún que otro reloj de algún escaparate de algún negocio. Hacía bastante frío. Vestía un chaquetón marrón viejo y parcialmente roto. Unos pantalones vaqueros desgastados y unos zapatos negros manchados y destrozados. Decidí sentarme en el rincón de un portal de un edificio que daba a esa calle. Miraba al suelo, ido. Una colilla encendida apareció en el campo de visión de mis ojos golpeando mi pie derecho. Levanté la vista y un hombre trajeado andaba veloz maletín en mano. Alargué el brazo hasta coger el cigarrillo a punto de morir. Le di el par de caladas que le quedaban y lo apagué chafándolo en el suelo. Vivir así era un infierno. Antes molaba, pero ahora, sin dinero, sin casa, sin amigos, sin familia, ya no tenía gracia. Las drogas están bien cuando puedes compartirlas y disfrutarlas con gente, y siempre que no te pases de la línea. Y yo no me pasé de la línea sino que la pasé, di 4 vueltas al mundo y la volví a cruzar. Todo lo había perdido por culpa de la maldita heroína. Ahora ya desenganchado, por voluntad o por moral, pero me dije basta ya con 24 años, tras 6 años enganchado, cuando me di cuenta que me quedé sin nada. Todo empezó por las malas compañías. Empecé a fumar por nerviosismo y a beber más de lo normal con apenas 18, ya ves lo que son las cosas. Más tarde, ya por cuenta propia, eso no me afectaba tanto y pasé a los porros y a alguna raya de cocaína cuando salía de vez en cuando a discotecas y demás. Pero no me gustaba la coca., sentir las moléculas de cocaína pasar por mi nariz me provocaba una reacción desagradable. Un amigo de por entonces me dijo de probar la heroína, que le habían dicho que daba un pelotazo de la leche. Además, en una película, uno decía que era mejor que un orgasmo. Ya tenía que ser bueno. Pero el problema de no terminar de ver una película era que no sabías como podías acabar. Y acabé así. Tirado en la calle, sin más que unos 3 euros diarios que podía conseguir, suficiente para comer cualquier mierda una vez al día y poder de vez en cuando comprarme una botella de whiskey si la gente portaba.
Alzaba la vista y me dedicaba a ver la cara de la gente. Veías siempre gente con todos los gestos posibles. Veías a un grupo de jóvenes con la vida por delante riendo, una pareja que podrían tener mi edad, dos abuelos andando a su ritmo, en silencio. Debe ser que conforme vas cumpliendo años tienes menos ganas de llamar la atención. Como si no quisieras demostrar al mundo que ya no eres el que eras. Que el tiempo avanza impune, y que terminará por vencerte.
Pasaron las horas y el sol se fue de viaje al otro lado del charco y la luna me vino a visitar. Seguía en el mismo rincón. No tenía otra cosa que hacer. Moverse suponía perder las calorías que necesitaría de madrugada si no conseguía encontrar un sitio cerrado donde pasar la noche. El reloj de la farmacia que había en frente marcaba las 11 y media de la noche, y la calle seguía bastante transitada. De repente, la imagen de un rostro me golpeó el cerebro y me quedé intrigado. Esa cara me sonaba, no sabía de quién era, pero el caso es que me sonaba. Era una chica de pelo castaño rizado, ataviada con un abrigo negro que le cubría desde casi el cuello hasta las rodillas. No lograba identificarla. Mi vida pasaba por mis ojos para compararla con alguien conocido en algún momento de mi pasado. De repente, una imagen se paró. Tendría yo 16 años por entonces. Las imágenes ahora pasaban lento hasta que el yo de esa colección de foto-recuerdos llegó a los 18. Entonces paró y desaparecieron. No entendía nada, hasta que sus ojos se cruzaron con los míos. Entonces adiviné quién era. Era ella. Tenía que ser ella...
sábado, 20 de noviembre de 2010
viernes, 19 de noviembre de 2010
Jueves alternativo
Voy fumado. No de pitis. No de porros. No de cualquier gran droga que se quema para aspirar su humo. No. Me siento parcialmente colocado a base de cachimba. Normalmente la cachimba no coloca a no ser que le pongas marihuana, ron, whiskey o vodka. Pero no era el caso. Joder, parece patético lo que estoy contando pero es verdad. Algo de tabaco de menta, un carbón de largo quemado, un depósito llenado en sus tres cuartas partes y papel de aluminio agujereado. No necesito más. Suele pasar si no sueles fumar. Me siento como en la escena de Trainspotting cuando Mark se pega los chutes de heroína y cae al suelo para atrás. Sólo que yo estoy sentado y no es la misma potencia de droga. Tampoco la necesito. No estoy acostumbrado a esto. Pero me gusta. No soy adicto, pero disfruto con ella.
También tiene sus cosas malas. No tiene el efecto de amnesia temporánea mientras te dura el efecto. Y seguía pensando... y recordando. Tras un rato tratando de filosofía barata con un amigo, hablando sobre las drogas, la vida y el futuro, mi mente vuelve al pasado. Pero volver al pasado supone rebobinar en mi mente. Y el disco que hay en él se está empezando a rayar y funciona a medias. Y aunque no sea un pasado claro, se clava en las paredes de mi mente. Y mi cerebro manda encoger mi corazón. Es lo suyo. El corazón se estremece cuando teme por su vida. Cuando esté muerto en vida...¿Cuándo? No...eso supone un futuro incierto. Y ni es futuro y ni es incierto. Es presente. Estoy muerto en vida desde que no vivo, v.l.r. Esto no es vida. Vivir no te lo enseña ni los amigos, ni las drogas, ni el sexo opuesto, ni el sexo a secas, ni el colegio o la universidad. Por ejemplo, la universidad te enseña a sobrevivir, pero...¿de qué sobrevivir si no se vive?
Ahora, todo gira a mi alrededor. No por el "raro-ciego" que pueda llevar encima, sino porque conozco un huevo de problemas, y en todos estoy yo en el centro. La vida es así. La vida es muy puta. La vida es muy perra. Y yo le ladro, pero me quitó el collar y me ha dejado tirado en la calle, abandonado.
También tiene sus cosas malas. No tiene el efecto de amnesia temporánea mientras te dura el efecto. Y seguía pensando... y recordando. Tras un rato tratando de filosofía barata con un amigo, hablando sobre las drogas, la vida y el futuro, mi mente vuelve al pasado. Pero volver al pasado supone rebobinar en mi mente. Y el disco que hay en él se está empezando a rayar y funciona a medias. Y aunque no sea un pasado claro, se clava en las paredes de mi mente. Y mi cerebro manda encoger mi corazón. Es lo suyo. El corazón se estremece cuando teme por su vida. Cuando esté muerto en vida...¿Cuándo? No...eso supone un futuro incierto. Y ni es futuro y ni es incierto. Es presente. Estoy muerto en vida desde que no vivo, v.l.r. Esto no es vida. Vivir no te lo enseña ni los amigos, ni las drogas, ni el sexo opuesto, ni el sexo a secas, ni el colegio o la universidad. Por ejemplo, la universidad te enseña a sobrevivir, pero...¿de qué sobrevivir si no se vive?Ahora, todo gira a mi alrededor. No por el "raro-ciego" que pueda llevar encima, sino porque conozco un huevo de problemas, y en todos estoy yo en el centro. La vida es así. La vida es muy puta. La vida es muy perra. Y yo le ladro, pero me quitó el collar y me ha dejado tirado en la calle, abandonado.
miércoles, 17 de noviembre de 2010
Sin Ángel Guardián
-No vas a volver, lo sé de sobra, aunque no quiera convencerme de ello.- Dije con un nudo en la garganta al oír mis propias palabras. Estaba hablando con ella como si estuviera hablando conmigo mismo. Odiaba decir a la gente esas cosas que uno se tiene que decir a sí mismo y callarse. Pero siempre me iba de la lengua de más.
-Eso no lo sé. Quizás tengas razón, o a lo mejor en unas semanas veo que te sigo echando de menos. No lo sé, me siento agobiada. Necesito mi espacio.- Me respondió con una voz triste apenas convincente.
-Pero entonces ¿me estás dando un tiempo o qué es esto?.-Me sentía completamente ido. No sabía exactamente de qué iba el tema. O no quería verlo. Quizás en el fondo sabía a dónde quería llegar, pero estaba dándole vueltas al tema para que no se acabara.
- Sabes que no me gusta lo del tiempo. Haz tu vida, yo voy a hacer la mía. No quiero que estés esperándome, porque no me parece justo.
-¿Qué? No sé si te has dado cuenta que has sido mi vida durante demasiado tiempo. No esperes que haga otra vida porque sólo conozco esta.- Estaba con los ojos hinchados, con lágrimas en los ojos, a punto de querer matarla, matarme, o destruir el mundo.
-Jack, no me hagas esto más difícil por favor, yo tampoco lo estoy pasando bien, ¿vale?.- Soltó ella con tono casi de súplica.
-¡No! Ahora resulta que yo soy el malo... ¿En serio quieres que se acabe?
- ¡Tú no eres el malo, no hay un culpable en esto!Lo he estado pasando fatal. No es tu culpa, no sé, necesito estar sola ahora.
Me levanté cabreado. No podía creerlo. Todo se estaba desmoronando. Un cigarro fumado en el suelo a punto de ser pisado. Ni de lejos, pisado no, hubiera sido demasiado rápido. Era la chusta de un cigarro abandonado, dejando que el viento consuma lo poco que queda de mí. Así me sentía. Como una cachimba que no tira. Como una noche sin luna. Vacío, abandonado de cojones. Era un puto perro callejero sin dueño, suplicando que me aceptase como mascota.
- No puedo creerlo... Yo venía a arreglar las cosas. A intentarlo de una vez por todas y volver a estar como siempre.
-Ya, pero es que no va a mejor. Es que no veo que pueda mejorar. Y creo que es mejor terminar ahora que no esperar un mes y que pueda acabar peor.- Ella lo decía como intentando autoconvencerse. No estaba segura de lo que estaba diciendo, pero sabía que no iba a dar marcha atrás. -No sé, necesito vivir mi propia vida. No me gusta nadie. No te estoy dejando por otro ni nada. Sólo es eso...
-Ese cuento ya me lo conozco.- Cada palabra que decía me sentía más imbécil. Me sentía que estaba más lejos de ella, pero es que era así. Sentía que la estaba cagando, pero daba lo mismo. Sé que no volvería conmigo. Así que le decía lo primero que se me pasaba por la cabeza, realmente lo pensara o no. Le llegué a mentir, no recuerdo sobre qué, pero recuerdo que le mentí, no voluntariamente, sólo que ya no sabía ni qué decir.
-No es ningún cuento ¿vale? Joder, Jack, todo este tiempo he estado genial. He sido más feliz contigo que con cualquier otra persona, pero es que no aguanto más. No quiero perder el contacto contigo. Quiero que seamos amigos- Apenas habían fuerza en sus palabras. Lo decía casi sin voz. Esa fuerza se habían condensado en lágrimas. Realmente lo estaba pasando mal. Decidí callar. Claro que no estaba de acuerdo ni conforme con sus palabras pero no conseguía decir nada. Abría la boca, pero nada salía de ellas. Mis lágrimas que pasaban por el lado de mis labios habían absorvido mi voz. No me quedaban palabras para responder a eso. Ella se estaba yendo. Estaba con las maletas fuera, y echando la última mirada dentro para después cerrar la puerta de mi corazón. Y cuando cerró, se guardó la llave sin querer. No sé para qué la hubiera querido guardársela a posta. Mi corazón sólo eran cascotes de arena cayendo sobre el resto de mis vísceras. Nada quedaba.
-¿Me puedes dar un abrazo, por favor?.- Jamás imaginé que así fuera a acabar. Pidiéndome un abrazo, como si de un amigo se tratase. Me sentí muerto. Sentía como si nada fuera cierto. Me estaba pidiendo un abrazo mientras me decía adiós. No se lo merecía. Pero sí se lo merecía... En las pelis me tendría que haber ido y no volver a verle, pero no era una película...desgraciadamente, eso era real.
Mientas, no lejos de allí, alguien estaba dando un concierto.
-Eso no lo sé. Quizás tengas razón, o a lo mejor en unas semanas veo que te sigo echando de menos. No lo sé, me siento agobiada. Necesito mi espacio.- Me respondió con una voz triste apenas convincente.
-Pero entonces ¿me estás dando un tiempo o qué es esto?.-Me sentía completamente ido. No sabía exactamente de qué iba el tema. O no quería verlo. Quizás en el fondo sabía a dónde quería llegar, pero estaba dándole vueltas al tema para que no se acabara.
- Sabes que no me gusta lo del tiempo. Haz tu vida, yo voy a hacer la mía. No quiero que estés esperándome, porque no me parece justo.
-¿Qué? No sé si te has dado cuenta que has sido mi vida durante demasiado tiempo. No esperes que haga otra vida porque sólo conozco esta.- Estaba con los ojos hinchados, con lágrimas en los ojos, a punto de querer matarla, matarme, o destruir el mundo.
-Jack, no me hagas esto más difícil por favor, yo tampoco lo estoy pasando bien, ¿vale?.- Soltó ella con tono casi de súplica.
-¡No! Ahora resulta que yo soy el malo... ¿En serio quieres que se acabe?
- ¡Tú no eres el malo, no hay un culpable en esto!Lo he estado pasando fatal. No es tu culpa, no sé, necesito estar sola ahora.
Me levanté cabreado. No podía creerlo. Todo se estaba desmoronando. Un cigarro fumado en el suelo a punto de ser pisado. Ni de lejos, pisado no, hubiera sido demasiado rápido. Era la chusta de un cigarro abandonado, dejando que el viento consuma lo poco que queda de mí. Así me sentía. Como una cachimba que no tira. Como una noche sin luna. Vacío, abandonado de cojones. Era un puto perro callejero sin dueño, suplicando que me aceptase como mascota.
- No puedo creerlo... Yo venía a arreglar las cosas. A intentarlo de una vez por todas y volver a estar como siempre.
-Ya, pero es que no va a mejor. Es que no veo que pueda mejorar. Y creo que es mejor terminar ahora que no esperar un mes y que pueda acabar peor.- Ella lo decía como intentando autoconvencerse. No estaba segura de lo que estaba diciendo, pero sabía que no iba a dar marcha atrás. -No sé, necesito vivir mi propia vida. No me gusta nadie. No te estoy dejando por otro ni nada. Sólo es eso...
-Ese cuento ya me lo conozco.- Cada palabra que decía me sentía más imbécil. Me sentía que estaba más lejos de ella, pero es que era así. Sentía que la estaba cagando, pero daba lo mismo. Sé que no volvería conmigo. Así que le decía lo primero que se me pasaba por la cabeza, realmente lo pensara o no. Le llegué a mentir, no recuerdo sobre qué, pero recuerdo que le mentí, no voluntariamente, sólo que ya no sabía ni qué decir.
-No es ningún cuento ¿vale? Joder, Jack, todo este tiempo he estado genial. He sido más feliz contigo que con cualquier otra persona, pero es que no aguanto más. No quiero perder el contacto contigo. Quiero que seamos amigos- Apenas habían fuerza en sus palabras. Lo decía casi sin voz. Esa fuerza se habían condensado en lágrimas. Realmente lo estaba pasando mal. Decidí callar. Claro que no estaba de acuerdo ni conforme con sus palabras pero no conseguía decir nada. Abría la boca, pero nada salía de ellas. Mis lágrimas que pasaban por el lado de mis labios habían absorvido mi voz. No me quedaban palabras para responder a eso. Ella se estaba yendo. Estaba con las maletas fuera, y echando la última mirada dentro para después cerrar la puerta de mi corazón. Y cuando cerró, se guardó la llave sin querer. No sé para qué la hubiera querido guardársela a posta. Mi corazón sólo eran cascotes de arena cayendo sobre el resto de mis vísceras. Nada quedaba.
-¿Me puedes dar un abrazo, por favor?.- Jamás imaginé que así fuera a acabar. Pidiéndome un abrazo, como si de un amigo se tratase. Me sentí muerto. Sentía como si nada fuera cierto. Me estaba pidiendo un abrazo mientras me decía adiós. No se lo merecía. Pero sí se lo merecía... En las pelis me tendría que haber ido y no volver a verle, pero no era una película...desgraciadamente, eso era real.
Mientas, no lejos de allí, alguien estaba dando un concierto.
domingo, 14 de noviembre de 2010
Viaje de ida y vuelta
Era la típica tarde de otoño abandonada del sol. Sólo las farolas de la carretera y los faros de algunos coches iluminaban la vista. Sonaba en la radio Love the way you lie de Eminem y de Rihanna. No sé por qué la gente conoce esa canción como la de Rihanna con Eminem. ¿Cómo que Rihanna con Eminem? Tendría que ser al revés. Un estribillo pegadizo no te da autoridad en una canción. Pero bueno, esto tampoco importaba demasiado en el momento.
Ahí estaba yo. en el asiento detrás del copiloto. Apoyada mi cabeza en la ventana, mirando absorto a través de ella, pensando en todo. Pensando en poco, o quizás nada. Cada pensamiento que llegaba a mi mente, deseaba que se evaporara con la misma velocidad con la que llegaba. Pero no se iban. Se aferraban a cada neurona de la memoria como si les fuera su vida en ello, nunca mejor dicho.
Ahí estaba yo. en el asiento detrás del copiloto. Apoyada mi cabeza en la ventana, mirando absorto a través de ella, pensando en todo. Pensando en poco, o quizás nada. Cada pensamiento que llegaba a mi mente, deseaba que se evaporara con la misma velocidad con la que llegaba. Pero no se iban. Se aferraban a cada neurona de la memoria como si les fuera su vida en ello, nunca mejor dicho.
Pensaba en todo, pero no quería pensar. Tenía ganas de no volver a tener en qué pensar durante mucho tiempo. Me lo merecía por una vez. Ya era la hora, aunque mi mente no pensaba lo mismo y seguía atormentándome con los recuerdos, pensamientos, y posibilidades de futuro. Hubiera pasado el mejor día del año hoy si no se hubiera ido. Hoy habría hecho un año más con ella si no se hubiera marchado para siempre. Ahora ella no está bien, pero dice que está mejor. Normal que me dejara. Lo tendría que estar pasando fatal. La distancia es una mierda.
Los cristales se estaban empañando impidiéndome ver, y aunque pasaba la mano para poder seguir mirando un paisaje oscuro, cada poco tiempo volvía a empañarse. Me terminé cansando de quitar cada pequeña molécula de agua condensada que me impedía seguir viendo a través de la ventana. Giré la cabeza a Sebas, que estaba durmiendo en el asiento de la izquierda. Toni también estaba durmiendo, con la boca abierta, en el asiento del copiloto. Sólo María se mantenía despierta conduciendo y gracias a la música de la radio.
Miraba el velocímetro del coche. Marcaba unos 115 km/h y la verdad es que si hubiera estado conduciendo yo y hubiera estado solo hubiera pasado los 150. Quería terminar con ese mal momento. O llegar pronto a mi habitación o no llegar jamás. Realmente no sabía que era mejor. No era la primera vez que pensaba en el suicidio, pero nunca lo había intentado llevar a la práctica. Me faltan cojones. Me faltan cojones para muchas cosas, quizás me faltaron siempre para todo. De repente todo volvió a su sitio, mis pensamientos se marcharon, volví al mundo real. Vi un cartel: Valencia 5 km. Estábamos llegando, nada iba a suceder. Nada extraño. Nada que despertara sentimientos de ningún tipo en nadie. Todo seguía su curso. Un fin de domingo más de vuelta a la realidad. Un día más es un día de menos. Pero te sigo echando de menos.
viernes, 12 de noviembre de 2010
Te llevaste mis poemas como al Shotta
Odio
que te agobiaras con tanta facilidad,
me desarmaras con dos palabras convincentes,
te enfadaras conmigo por tonterías,
te importara el qué dirá la gente,
que fueras un poco a tu bola,
no me demostraras que me querías,
me dejaras sin ti pra siempre,
pero más odio que no volverás jamás.
Añoro
tus agobios,
tus juegos sucios,
tus broncas,
y tu tristeza,
tu pasotismo,
tu indiferencia,
esas dos palabras
que solo suenan bien saliendo de tu boca
Ahora
la tristeza es mi rutina,
la bebida mi amante,
el día la cal,
la noche la sal.
Los recuerdos son mi tesoro,
la soledad mi compañía,
los poemas mi delirio
la música mi armonía
que te agobiaras con tanta facilidad,
me desarmaras con dos palabras convincentes,
te enfadaras conmigo por tonterías,
te importara el qué dirá la gente,
que fueras un poco a tu bola,
no me demostraras que me querías,
me dejaras sin ti pra siempre,
pero más odio que no volverás jamás.
Añoro
tus agobios,
tus juegos sucios,
tus broncas,
y tu tristeza,
tu pasotismo,
tu indiferencia,
esas dos palabras
que solo suenan bien saliendo de tu boca
Ahora
la tristeza es mi rutina,
la bebida mi amante,
el día la cal,
la noche la sal.
Los recuerdos son mi tesoro,
la soledad mi compañía,
los poemas mi delirio
la música mi armonía
miércoles, 3 de noviembre de 2010
27 grados 23 minutos
Casi nadie se da cuenta de que realmente el amor es lo que mueve a cada persona de cada ciudad de cada país de este pequeño mundo. Pensadlo. Por él la gente se quita las armaduras, se queda desnudo ante otra persona y no tiene miedo, porque sabe que la otra persona le va a corresponder. Si ella necesita calor, él la arropará. Si ella necesita un hombro, él se lo regalará. Gracias a él miles de personas se consideran felices en este mundo y otras tantas miles están llorando, en depresión o, quien sabe, pensando en el suicidio. Por suerte o por desgracia, el ser humano se mueve por encontrar el amor. Es una mierda, una gran putada eso de depender de una persona que tiene el mismo nivel de pensamiento, de sentimientos y de libre elección que tú. Puedes ser feliz si quien amas, también te ama. Si no es así, ya ve aviso, amigo mío, vas de culo.
Así son las cosas, quieras o no. No puedes quejarte de que alguien está super pesado por el amor, porque lo puedes demostrar más o menos, pero tú estás en la misma situación que el resto del mundo. Y el amor, de verdad, es igual en Europa, África, Asia o la Ántártida. Creo que es de las pocas cosas en este mundo que es realmente universal. Un beso, un beso va a significar lo mismo aquí que en Guinea o Siberia.
Pero bueno, a lo que iba. El amor es una gran putada. Es una constante pelea contra el mundo. Cuando tienes pareja, vas a oír mil veces que el amor no existe, que nada dura para siempre o que te terminará poniendo los cuernos, terminará por aborrecerte o cosas por el estilo. Y en parte es verdad. Pero si estás jodido por el amor, esos mismos que antes te decían que no duraba para siempre, también te dirán que encontrarás a tu amor verdadero, que todo se solucionará. Que el tiempo todo lo cura.
Me hace gracia esa frase de "el tiempo todo lo cura". ¿Qué el tiempo todo lo cura? ¿Qué clase de consuelo es ese? Es la manera más patética de alentar a una persona dolida. Es posible que sea verdad, pero ¿de qué sirve? de nada. Si alguien recurre a esa frase, dígale de mi parte que se puede quedar callado.
Mierda, sigo pensando de más.
-¡Jefe! Póngame otra de ron. (Todo sea para callarme de una puta vez).
Así son las cosas, quieras o no. No puedes quejarte de que alguien está super pesado por el amor, porque lo puedes demostrar más o menos, pero tú estás en la misma situación que el resto del mundo. Y el amor, de verdad, es igual en Europa, África, Asia o la Ántártida. Creo que es de las pocas cosas en este mundo que es realmente universal. Un beso, un beso va a significar lo mismo aquí que en Guinea o Siberia.
Pero bueno, a lo que iba. El amor es una gran putada. Es una constante pelea contra el mundo. Cuando tienes pareja, vas a oír mil veces que el amor no existe, que nada dura para siempre o que te terminará poniendo los cuernos, terminará por aborrecerte o cosas por el estilo. Y en parte es verdad. Pero si estás jodido por el amor, esos mismos que antes te decían que no duraba para siempre, también te dirán que encontrarás a tu amor verdadero, que todo se solucionará. Que el tiempo todo lo cura.
Me hace gracia esa frase de "el tiempo todo lo cura". ¿Qué el tiempo todo lo cura? ¿Qué clase de consuelo es ese? Es la manera más patética de alentar a una persona dolida. Es posible que sea verdad, pero ¿de qué sirve? de nada. Si alguien recurre a esa frase, dígale de mi parte que se puede quedar callado.
Mierda, sigo pensando de más.
-¡Jefe! Póngame otra de ron. (Todo sea para callarme de una puta vez).
lunes, 1 de noviembre de 2010
Ojalá pudiera decirtelo a la cara, chaval.
Pero como no es posible, te lo digo por aquí, espero que lo leas y lo pilles:
¡¡¡GILIPOLLAS!!!
sábado, 30 de octubre de 2010
¿A dónde van?
¿Dónde se fueron los besos que nos quedaron por darnos?
¿Qué es ahora de todos los momentos pasados?
¿Quién ha borrado mi estela en tu alma?
¿Cómo hemos llegado a este punto?
¿Cúando podré olvidar todas las anteriores preguntas?
Una vez más, me cago en la puta. Pero no en la puta inspiración o en la puta suerte como anteriormente, no. Esta vez me cago en la "Puta". Esa puta que debe ser la culpable de todo lo malo que sucede porque todo el mundo se caga en ella. Pues en esa puta me cago porque no consigo olvidar. Porque ni el alcohol, ni la música, ni escribir me hace olvidarte. Porque siempre vas a aparecer en el momento menos oportuno para hacer que no te olvide. Y te odio. Déjame decirte que te odio muy profundamente porque nadie da respuestas a mis preguntas que se formularon porque desapareciste. Me da igual que no vuelvas. ¿Qué quieres que haga? es más, no quiero volver a verte. No si no es para sonreirme y hacerme tragar cada una de estas míseras palabras que estoy escribiendo en un momento de ausencia de un poco de consciencia. No estoy borracho. Ojalá, que no me haga olvidarte no quiere decir que no me ayude a alejarme de ti durante las escasas horas que me dura sus efectos. No es la primera vez que me entran ganas de fumar un peta que haga que te deje de ver con el humo cuál niebla. Pero no. Por ahora, prefiero seguir cagándome en la puta. Nadie sabe quién esa puta, y debe ser una desgraciada, pero alguien se tiene que llevar los palos que he recibido por tu parte. A la puta le tocó.
¿Qué es ahora de todos los momentos pasados?
¿Quién ha borrado mi estela en tu alma?
¿Cómo hemos llegado a este punto?
¿Cúando podré olvidar todas las anteriores preguntas?
Una vez más, me cago en la puta. Pero no en la puta inspiración o en la puta suerte como anteriormente, no. Esta vez me cago en la "Puta". Esa puta que debe ser la culpable de todo lo malo que sucede porque todo el mundo se caga en ella. Pues en esa puta me cago porque no consigo olvidar. Porque ni el alcohol, ni la música, ni escribir me hace olvidarte. Porque siempre vas a aparecer en el momento menos oportuno para hacer que no te olvide. Y te odio. Déjame decirte que te odio muy profundamente porque nadie da respuestas a mis preguntas que se formularon porque desapareciste. Me da igual que no vuelvas. ¿Qué quieres que haga? es más, no quiero volver a verte. No si no es para sonreirme y hacerme tragar cada una de estas míseras palabras que estoy escribiendo en un momento de ausencia de un poco de consciencia. No estoy borracho. Ojalá, que no me haga olvidarte no quiere decir que no me ayude a alejarme de ti durante las escasas horas que me dura sus efectos. No es la primera vez que me entran ganas de fumar un peta que haga que te deje de ver con el humo cuál niebla. Pero no. Por ahora, prefiero seguir cagándome en la puta. Nadie sabe quién esa puta, y debe ser una desgraciada, pero alguien se tiene que llevar los palos que he recibido por tu parte. A la puta le tocó.
jueves, 28 de octubre de 2010
Nena, i love you
Ahí estaba yo, esperándola como siempre. Siempre tarda, pero nunca me he ido esperándola porque siempre ha venido. Además, aunque tuviera que esperarla durante 3 horas, podría esperarla 4 horas más porque ella es especial. No es una musa cualquiera, es mi única musa. Antaño no lo fue, pero las otras siempre me terminaron abandonando o, directamente, nunca estuvieron conmigo. Pero ella es especial. Lo podría repetir mil veces. Para lo bueno y para lo malo. Ella saca las dos vertientes de mí. La he llamado puta, pero también la he vanagloriado, y no pocas veces...ambas. Y aunque contadas ocasiones me ha dejado con un palmo de narices siempre me termina compensando. A decir verdad, me excita su presencia. Sé que de esa noche va a salir algo para la posteridad. El caso es que mientras todo el mundo está de fiesta a las 4 de la madrugada, yo estoy disfrutando de unas de nuestras sesiones nocturnas que tanto placer me da. No me dejes nunca, pequeña, no te atrevas, hija de puta. Bendita inspiración. Puta inspiración
miércoles, 27 de octubre de 2010
De vuelta a los poemas
¿Qué queda de lo que una vez fue?
¿qué fue de lo que una vez se quiso?
¿Qué se quiere de dónde no queda nada,
pues si nada queda de dónde todo se quiso?
¿Qué fue de un "tú y yo" perdido?
¿dónde se fue ese acorde,
si acorde a lo sucedido,
todo está muerto pero todo lo ha vivido?
¿Qué fue de la vida de esas sonrisas?
¿qué fue de aquellas eternas?
Murieron en su propia alegría
porque nada tendría que haber sido.
Mas ¿qué fue de lo que no llegó a ser?
¿por qué aparece lo que nunca quise?
Pero si hablo de ti...¿por qué cariño?
¿por qué me dejaste si sentías lo mismo?
¿qué fue de lo que una vez se quiso?
¿Qué se quiere de dónde no queda nada,
pues si nada queda de dónde todo se quiso?
¿Qué fue de un "tú y yo" perdido?
¿dónde se fue ese acorde,
si acorde a lo sucedido,
todo está muerto pero todo lo ha vivido?¿Qué fue de la vida de esas sonrisas?
¿qué fue de aquellas eternas?
Murieron en su propia alegría
porque nada tendría que haber sido.
Mas ¿qué fue de lo que no llegó a ser?
¿por qué aparece lo que nunca quise?
Pero si hablo de ti...¿por qué cariño?
¿por qué me dejaste si sentías lo mismo?
Quizás sea eso...
que tú ya no recuerdas y eso no puedo olvidarlo...
Es así
Estaba Jordan hablando con May, una amiga reciente. Estaban en una sala de estudio, hablando. Es lo típico de que los sitios para estudiar se utilizan para todo menos para estudiar.
-A ver, le quiero un montón, pero no sé... Es que es la relación que me encantaría tener dentro de quince años. Dijo May, con aspecto triste y cansado.
-Eso me suena. Respondió Jordan casi en silencio
-¿Y eso?. Dijo May levantando la cabeza
- Mi ex. Me dijo algo parecido poco antes de cortar conmigo.
La ex de Jordan se llamaba igual que su amiga. May, su amiga, estaba pasándolo mal por su relación con su novio.
-¿Sabes qué?- Dijo Jordan - Estoy pensando que a lo mejor así es como se sentía mi ex. Ya sabes, ella me dijo que me quería un montón y eso, pero que aún así me dejó. Ahora me estoy dando cuenta de que a lo mejor así se sentía ella, y yo no supe verlo. Quizás si determinadas cosas no hubieran ocurrido como ocurrieron, todo sería diferente ahora... Esto es una mierda.
-Vámonos de quintos- Sentenció May.
- Me mola la idea. Ciego a las 12 de la mañana.
...Es así...
Son cosas que pasan. Que no pasan. Y que NO deberían pasar.
-A ver, le quiero un montón, pero no sé... Es que es la relación que me encantaría tener dentro de quince años. Dijo May, con aspecto triste y cansado.
-Eso me suena. Respondió Jordan casi en silencio
-¿Y eso?. Dijo May levantando la cabeza
- Mi ex. Me dijo algo parecido poco antes de cortar conmigo.
La ex de Jordan se llamaba igual que su amiga. May, su amiga, estaba pasándolo mal por su relación con su novio.-¿Sabes qué?- Dijo Jordan - Estoy pensando que a lo mejor así es como se sentía mi ex. Ya sabes, ella me dijo que me quería un montón y eso, pero que aún así me dejó. Ahora me estoy dando cuenta de que a lo mejor así se sentía ella, y yo no supe verlo. Quizás si determinadas cosas no hubieran ocurrido como ocurrieron, todo sería diferente ahora... Esto es una mierda.
-Vámonos de quintos- Sentenció May.
- Me mola la idea. Ciego a las 12 de la mañana.
...Es así...
Son cosas que pasan. Que no pasan. Y que NO deberían pasar.
lunes, 25 de octubre de 2010
Fucking brain II
Son las 3 de la madrugada de otra noche más sentado en el sillón del salón de mi casa. Todas tristes, sin luz, sin una luna que admirar. Sin una estrella fugaz que seguir. He cogido la botella de Jack Daniels y un vaso de chupito. Me he bebido cuatro y voy a por el quinto. Son cosas que pasan. Todo lo que empieza, al final, termina. A veces hago las cosas con un fin. Para fomentar algo que finalmente pierdo por haberlo hecho. Soy un gilipollas. Trago otro chupito, me lleno el sexto.
Alguien me está hablando. Lo digo en serio, oigo a alguien que me está diciendo cosas. Ah vale, era Rafael Lechowski, bah, me dice que que le escribió gritando al tiempo y no sé qué más. Que le jodan. Es un tío que me cae bien, pero ahora no quiero escucharle. Realmente no quiero escuchar a nadie. Trago otro vaso de mi amigo Jack. Hay que joderse que la música es la única que me dice lo que quiero oír, pero es que ahora no quiero oír nada. Son las 3 y media de la madrugada. Pienso cómo coño he podido llegar a esta situación. No lo recuerdo. Espera, ah sí, ya me acuerdo. Rompo a llorar. Noto que estoy llorando más de lo normal, pero no consigo frenarme. Intento ahogarme con otro vaso de jodido JD.
Me cago en la puta. Me estoy mareando. Decido dejar el vaso. Sin querer lo tiro al suelo. Se rompe. El sonido es un trueno que cuela en mi cerebro. Me levanto, bueno, lo estoy intentando. Todo me da vueltas. Intento ir hacia mi habitación. La pared me cierra el camino y me choco contra ella. Joder, qué coño hace la pared ahí? Mierda otra vez, me acabo de dar cuenta que he sido yo el que ha girado de más. Tengo sangre en la ceja. Puto alcohol. Cura heridas, pero abre otras...y no en sentido poético. Consigo llegar a mi habitación. Me siento en la cama y me quito la camiseta. Está mojada. Parece sudor. Abro la cama. Me quito los pantalones. Bueno, lo estoy intentando, pero me está costando, joder. Lo consigo. Me acuesto en ella. Todo da vueltas. Como la vida.Buenas noches. Mañana será otro día. Otro día igual que hoy.
Alguien me está hablando. Lo digo en serio, oigo a alguien que me está diciendo cosas. Ah vale, era Rafael Lechowski, bah, me dice que que le escribió gritando al tiempo y no sé qué más. Que le jodan. Es un tío que me cae bien, pero ahora no quiero escucharle. Realmente no quiero escuchar a nadie. Trago otro vaso de mi amigo Jack. Hay que joderse que la música es la única que me dice lo que quiero oír, pero es que ahora no quiero oír nada. Son las 3 y media de la madrugada. Pienso cómo coño he podido llegar a esta situación. No lo recuerdo. Espera, ah sí, ya me acuerdo. Rompo a llorar. Noto que estoy llorando más de lo normal, pero no consigo frenarme. Intento ahogarme con otro vaso de jodido JD.
Me cago en la puta. Me estoy mareando. Decido dejar el vaso. Sin querer lo tiro al suelo. Se rompe. El sonido es un trueno que cuela en mi cerebro. Me levanto, bueno, lo estoy intentando. Todo me da vueltas. Intento ir hacia mi habitación. La pared me cierra el camino y me choco contra ella. Joder, qué coño hace la pared ahí? Mierda otra vez, me acabo de dar cuenta que he sido yo el que ha girado de más. Tengo sangre en la ceja. Puto alcohol. Cura heridas, pero abre otras...y no en sentido poético. Consigo llegar a mi habitación. Me siento en la cama y me quito la camiseta. Está mojada. Parece sudor. Abro la cama. Me quito los pantalones. Bueno, lo estoy intentando, pero me está costando, joder. Lo consigo. Me acuesto en ella. Todo da vueltas. Como la vida.Buenas noches. Mañana será otro día. Otro día igual que hoy.
sábado, 23 de octubre de 2010
Sólo queda superarse
Cuando has llegado abajo del todo. Cuando has llegado al punto donde no puedes seguir cayendo más bajo, sólo queda empezar a subir. Cuando todo ha terminado, sólo queda empezar algo nuevo. Y aunque la vida te pueda poner, no una piedra, sino un muro, tienes dos opciones: intentar empujar el muro y al no poder, llorar y lamentarte por no poder seguir ó hacerte unas alas improvisadas y salir de allí.
Improvisemos un guión definitivo dónde no haya cabida a más lágrimas. Dónde no haya cabida a tristezas ni a las penas. Dónde sólo hayan sastres de sonrisas y sus clientes. Dónde la gente que bebe alcohol lo haga por celebrar y no por olvidar. Que la gente que fume no sea por ataques de ansiedad o nerviosismo.
Dónde las únicas lágrimas que hayan son de felicidad.
"Ven a ver como renazco bajo la luz de la luna"
Improvisemos un guión definitivo dónde no haya cabida a más lágrimas. Dónde no haya cabida a tristezas ni a las penas. Dónde sólo hayan sastres de sonrisas y sus clientes. Dónde la gente que bebe alcohol lo haga por celebrar y no por olvidar. Que la gente que fume no sea por ataques de ansiedad o nerviosismo.
Dónde las únicas lágrimas que hayan son de felicidad.
"Ven a ver como renazco bajo la luz de la luna"
jueves, 21 de octubre de 2010
Un día más es un día menos
-"Es como cuando se te rompe lo que más quieres. Intentas arreglarlo desesperadamente cuando ya te has dado cuenta que va a ser imposible que sea como antes" Dijo Egor mientras seguía bebiendo un tercio de cerveza.
Siento deciros, lectores, que ahí acaba el relato. Hoy no hay ni sucesos ni inspiración que me ayude seguir el texto. Aún así, la frase de Egor ya es suficiente como para hacerme creer que debo de olvidar aquello que se te rompe. Tíralo a la basura. Quizás los primeros días cuesten si le tienes realmente aprecio, pero siempre hay esperanza para un futuro algo más claro.
Nada es para siempre dicen unos, lo que merece la pena dura una vida, dicen otros. Yo creo que lo que merece la pena tarde o temprano te será arrebatado, de ahí el origen del sufrimiento humano. Pero hay que cosas que duran para siempre. Por ejemplo...¿por ejemplo? estas palabras.
Siento deciros, lectores, que ahí acaba el relato. Hoy no hay ni sucesos ni inspiración que me ayude seguir el texto. Aún así, la frase de Egor ya es suficiente como para hacerme creer que debo de olvidar aquello que se te rompe. Tíralo a la basura. Quizás los primeros días cuesten si le tienes realmente aprecio, pero siempre hay esperanza para un futuro algo más claro.
Nada es para siempre dicen unos, lo que merece la pena dura una vida, dicen otros. Yo creo que lo que merece la pena tarde o temprano te será arrebatado, de ahí el origen del sufrimiento humano. Pero hay que cosas que duran para siempre. Por ejemplo...¿por ejemplo? estas palabras.
miércoles, 20 de octubre de 2010
Cuando ni el verso alivia
Cuando llega el momento en el que no me alivia ni el verso,
rozo el extremo de ansiar el infierno,
de querer acabar con todo el universo,
sin el consuelo pasado de ''Aún nos quedan sueños''.
Y por si fuera poco, descubrí que nada era cierto,
que sólo quedan cenizas por dónde pasó el fuego,
que lo que más quería se marchó lejos
y que la soledad es mi compañía de nuevo.
Mas no creas que lo que escribo me alivia,
supone más bien un silencio que agoniza,
que provoca lágrimas amargas vertidas
y termino bebiendo todo lo que me alcoholiza.
ron, vodka, cerveza o sangría,
gritando "muérete" a una sociedad enfermiza,
mientras busco en los rincones de un alma vacía.
a quien quiera coger de estas manos frías.
[...]
Nada sale nunca como uno quiere. Sólo hay que sonreir buscando los pequeños rasgos positivos de todo lo que te atemoriza, carga, o agobia. "Yo solo encuentro alivio en el exilio de mi folio"
rozo el extremo de ansiar el infierno,
de querer acabar con todo el universo,
sin el consuelo pasado de ''Aún nos quedan sueños''.
Y por si fuera poco, descubrí que nada era cierto,
que sólo quedan cenizas por dónde pasó el fuego,
que lo que más quería se marchó lejos
y que la soledad es mi compañía de nuevo.
Mas no creas que lo que escribo me alivia,
supone más bien un silencio que agoniza,
que provoca lágrimas amargas vertidas
y termino bebiendo todo lo que me alcoholiza.
ron, vodka, cerveza o sangría,
gritando "muérete" a una sociedad enfermiza,
mientras busco en los rincones de un alma vacía.
a quien quiera coger de estas manos frías.
[...]
Nada sale nunca como uno quiere. Sólo hay que sonreir buscando los pequeños rasgos positivos de todo lo que te atemoriza, carga, o agobia. "Yo solo encuentro alivio en el exilio de mi folio"
domingo, 17 de octubre de 2010
Lost Music
No sabes lo que es tener que hacer terapia para poder escuchar todas las canciones que me recuerdan a ti y no venirme abajo. No sabes lo que es querer olvidarte y no poder hacerlo.
No creías que la música me pudiera influir tanto en mi ánimo, en mi vida, pero...¿Cómo no va ser así si es la única que nunca me ha abandonado desde que la conocí? Es la única que me dice lo que quiero y necesito oír en cada momento. Ella tiene la capacidad de levantarme cuando me han tumbado. Una puta canción es suficiente.
Sólo 3 minutos de una voz convincente
No creías que la música me pudiera influir tanto en mi ánimo, en mi vida, pero...¿Cómo no va ser así si es la única que nunca me ha abandonado desde que la conocí? Es la única que me dice lo que quiero y necesito oír en cada momento. Ella tiene la capacidad de levantarme cuando me han tumbado. Una puta canción es suficiente.
Sólo 3 minutos de una voz convincente
sábado, 16 de octubre de 2010
Por eso Grito!
Y aquí me ves, sin armas, sin armadura,
Sin a quién amar y con la amargura
de lo que fue clara y se volvió oscura,
de lo cruel que pudo llegar a ser la ternura.
No me esperes en casa. Estaré en el fondo del mar...en busca de una vida nueva que no llega en tierra.
Ya me da igual que se lea...
Escribo con las lágrimas que guardé en mi interior
para evitar ahogar con ellas mi pobre corazón,
porque sé que es el momento, pero no volverás,
que te has ido para siempre y nada será igual.
Y todos lo que pasamos ahora sirve de poco,
si cada recuerdo es un palo y cada palo un sollozo.
Y no puedes esperar que acepte tu amistad
cuando hasta hace un par de días éramos mucho más.
Mi casa, la tuya, colegio, las calles,
las plazas, paseos, los bancos, los bares,
las fotos, regalos, recuerdos que ahí están,
tantos buenos momentos que se fueron sin más.
Me he despertado con los ojos rojos esta mañana,
de pasar la noche recordando tus palabras,
y ahora vivo de consuelos ajenos que no consuelan,
tirado solo en el suelo, ahogándome en mi pena.
Una vez dije: nena, no me esperes...
y ahora espero desesperado por volver a verte,
a veces pienso que me lo merezco, a veces no,
a veces quiero creer que existe una solución.
que esto no ha acabado, pero tú has de juzgar,
por favor, no me recuerdes como uno más,
recuérdame como ese chico especial,
al que tu amor, la distancia mató al final
jueves, 14 de octubre de 2010
Shisha
El amor es una shisha. Una shisha con el mejor sabor de todos los que pudieras probar.
Hay que darle cariño para que salga bien. Hay que tratarla con sumo cuidado porque puede irse todo al traste en cualquier momento. Es muy importante darle calor; todo el calor que puedas para que funcione correctamente. Cuando todo está preparado, listo, ha llegado el momento. Ha llegado el momento de disfrutar. Dedicarle tiempo para poder degustar cada bocanada de masa gaseosa blanco al máximo. Todo es perfecto y fluye como el humo que entra en tus pulmones. Todo reconforta tanto como verlo salir lentamente de tu boca. Como cuando sonríe al decirle te quiero. Pero llega el momento en el que empieza a fallar, en el que le estás dando un cariño que no te responde como antes. Te está dejando, acéptalo. Pero no quieres hacerlo, y le das las últimas caladas, mientras dice ella que no, que no es bueno hacerlo, que no podemos seguir así. Pero da lo mismo, tú insistes y hasta que no dejas de ver la luz, no paras. Pero todo se acaba y, al final, todo queda reducido en una decepción...y muchas cenizas.

Hay quién después esta shisha, decide probar otra diferente porque se aburriría si pidiera otra de lo mismo. Yo, sin embargo, soy fiel a mi sabor.
Humo, bendito humo.
Humo, maldito humo.
Hay que darle cariño para que salga bien. Hay que tratarla con sumo cuidado porque puede irse todo al traste en cualquier momento. Es muy importante darle calor; todo el calor que puedas para que funcione correctamente. Cuando todo está preparado, listo, ha llegado el momento. Ha llegado el momento de disfrutar. Dedicarle tiempo para poder degustar cada bocanada de masa gaseosa blanco al máximo. Todo es perfecto y fluye como el humo que entra en tus pulmones. Todo reconforta tanto como verlo salir lentamente de tu boca. Como cuando sonríe al decirle te quiero. Pero llega el momento en el que empieza a fallar, en el que le estás dando un cariño que no te responde como antes. Te está dejando, acéptalo. Pero no quieres hacerlo, y le das las últimas caladas, mientras dice ella que no, que no es bueno hacerlo, que no podemos seguir así. Pero da lo mismo, tú insistes y hasta que no dejas de ver la luz, no paras. Pero todo se acaba y, al final, todo queda reducido en una decepción...y muchas cenizas.

Hay quién después esta shisha, decide probar otra diferente porque se aburriría si pidiera otra de lo mismo. Yo, sin embargo, soy fiel a mi sabor.
Humo, bendito humo.
Humo, maldito humo.
martes, 12 de octubre de 2010
En el último suspiro de su vida, te dice:
Siente, siente, tú que sigues vivo...
Corre, corre, tú que sigues vivo...
Ama, ama, tú que sigues viva...
Supongo que el comportamiento ante la muerte puede ser diversa dependiendo de la persona. Tú no lo sé, pero sé lo que haría si tuviera que morir. Buscaría SENTIR todo lo que no he sentido. Buscaría poder disfrutar las mil sensaciones que me quedan aún en mi vida. Todas las buenas... Buscaría CORRER y conseguir todo aquello que siempre me he propuesto conseguir. Lucharía por ello porque para ello soy quien soy. Soy humano, y eso es suficiente para luchar por los sueños y deseos. Buscaría AMAR todo aquello que no he sabido apreciar. A todo y a todas las personas que no he sabido tratar, que he podido hacer daño. Buscaría a todas esas personas por las que siento aprecio y decirles: Aquí me tienes, sólo llámame, sólo un sms, sólo un toque de atención. Para lo que gustes. Sólo así podría sentir que he muerto por algo. Que no he muerto en vano. Pero no he muerto, ni tengo planeado estarlo. Pero como si lo fuera a estar. Lucharé por SENTIR, por CORRER, y sobre todo...por AMAR.
Corre, corre, tú que sigues vivo...
Ama, ama, tú que sigues viva...
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)

